Giomayra Carolina: “Seamos policías de corazón”

Este es el pensamiento de nuestra compañera policía, quien de manera desinteresada presta su domicilio, facilita internet y computadoras a niños de escasos recursos del cantón Pujilí, barrio Guápulo. Está es una muestra de las tantas acciones destacadas y desinteresadas que a diario cumplimos los 52 mil servidores policiales en beneficio de las personas más necesitadas, porque ser policía es una vocación de servicio.

Giomayra Carolina García Monje es Cabo Primero de Policía, nació el 6 de diciembre de 1983 en la provincia de Cotopaxi, cantón Pujilí. Es  hija de Raúl Ernesto García Ribera y Carmen Graciela Monje Acosta (+), la primera y única mujer de  cuatro hermanos. Ingresó a la institución policial a los 20 años de edad. Actualmente, está casada con  Pedro Luis Páez Castillo, que también es servidor  policial y con quien ha procreado dos hijos: Luis Mateo y Ashley Carolina Páez García de 12 y 7 años, respectivamente.

Giomayra Carolina comenta que desde muy pequeña le llamó la atención vestir el verde aceituna; logrando cumplir con su sueño el 22 de julio del 2006, cuando ingresó como aspirante a policía en la Escuela de Formación  “Unidad de Protección de Medio Ambiente”, donde  se incorporó el 15 de junio del 2006. La Unidad de Policía Comunitaria “La Mariscal” fue donde inició su carrera profesional,  a partir del 2010 ha prestado sus servicios en la Dirección Nacional de Bienestar Social, Distrito Eloy Alfaro  y  Zona 3, Subzona 5, Distrito Latacunga.

A finales del 2014, la vida de esta noble servidora policial dio un giro radical, tras recibir los resultados de los exámenes realizados en Solca- Ambato, donde le  detectaron cáncer de mama, razón por la cual fue operada y desde entonces se mantiene en tratamiento oncológico de  quimio y  radio terapias. Experiencia que le ha hecho valorar y vivir intensamente ya que sufrió la penosa perdida de su madre, quien falleció a consecuencia de esta enfermedad; por ello día a día agradece a Dios la oportunidad de estar junto a sus seres queridos.

La solidaridad es uno de los principios que práctica e inculca en sus hijos la servidora policial, por eso siempre con el apoyo de su esposo, ayuda a las personas de escasos recursos.  Es así, que en este año conoció a dos familias de Pujilí, quienes carecen de los servicios básicos en sus viviendas. Sensible a la realidad que todos vivimos debido al Covid-19 tuvo la iniciativa de ayudar para que tres niños del barrio Guápulo puedan continuar con sus estudios, bajo la modalidad virtual. Esta acción  humanitaria cumple con la colaboración de los maestros y autorización de los padres de  Maycol Pilatasig de 9 años de edad, que está en quinto de básica y su papá es discapacitado, Doménica y Johan  Camino de 9 y 10 años, quienes cursan cuarto y séptimo año de educación básica en la Escuela Agustín Albán.

Ella es Giomayra, un ejemplo de lo que significa ser policía, profesión donde todos los días se arriesga la vida y que es mal vista e incomprendida por la ciudadanía. Nuestra compañera, para concluir hace un llamado a los 52 mil servidores policiales: “Si somos policías de corazón tenemos que hacer con gusto y mucho amor nuestro trabajo, sentirnos orgullosos de lo que hacemos y ayudar a gente que necesita”. DNCOE/ P. Pareja